lunes, 25 de junio de 2007

Sesión 8. Sistemas agroalimentarios locales

El punto fundamental de estas lecturas tiene que ver con las dificultades que enfrentan los pequeños agricultores en el marco de una dinámica económica global que deja fuera de la posibilidad de competir en el mercado global a los productores ineficientes en términos exclusivamente económicos. Y por otro lado, el de plantear experiencias concretas en las que pequeños productores o esfuerzos locales, pretenden rescatar prácticas tradicionales que se contraponen la la racionalidad económica neoliberal.

Según datos de los investigadores invitados, de 1910 a 1980, los pequeños productores mexicanos vieron sus ingresos disminuidos y sus costos de producción sustancialmente aumentados. El precio del míz bajó de 1200 pesos en 182 a 800 pesos en 1998. Mientras que las exportaciones de míz transgénico proveniente de los EUA, se han disparado. El precio de la tortilla por ejemplo, pasó de .05 pesos en 1994 a 8 pesos en 2007. En realidad se trata de cifras alarmantes. La seguridad y la autosuficiencia alimentaria se han convertido en un problema para la mayoría de la población mundial, en un problema cotidiano, de sobrevivencia.

No obstante, ante este panorama en la actualidad un número creciente de personas se ha venido organizando para promover, organizarse y actuar en torno a la construcción de un "comercio justo", de crear nuevas sexperiencias que contrarresten los enormes daños provocados al ambiente y a los sistemas agroalimentarios mundiales. De esta manera, experiencias locales han dedicado esfuerzos para renovar y recúperar nuevos sistemas agroecológicos, rescatar y descubrir formas de hacer agricultura orgánica, rescatar conocimientos locales.

miércoles, 20 de junio de 2007

Sesión 4. Enfermedades Infecciosas emergentes

Actualmente, las enfermedades infecciosas oacupan el número uno en muertes infantiles en todo el mundo. Desde los cuarenta se pensó durante casi tres décadas que se había acabado “la guerra” contra las enfermedades infecciosas, pero el número de muertes por estas causas empezó a incrementarse. En los últimos cuatro años se elevó cinco veces el número de artículos sobre enfermedades infecciosas en revistas médicas, que en todo el siglo XX.

Desde 1975 han aparecido enfermedades a un ritmo no visto en los anales de la medicina. Más de 30 nuevas enfermedades en 30 años, muchos de ellos virus recientemente descubiertos.

Se piensa que la mayoría viene del mundo animal. La domesticación de animales, su concentración en grandes grupos, la agricultura y el sedentarismo, propiciaron la propagación de enfermedades entre humanos. Se cuenta con información de que los grupos nómadas casi no sufrieron las enfermedades infecciosas.

La peste bubónica, la tuberculosis, la lepra y un nuevo tipo de epatitis E (que fulmina el hígado), provienen de nuestro contacto cotidiano con animale.

Si bien durante los siglos XVIII y XIX aparecieron la llamadas enfermedades de la "civilización", como el cáncer, la apoplégia, la diabétes, en los últimos treinta años se ha dado un repunte sustancial de las enfermedades de tipo zoonótico.

El texto de Greger, si bien se enfrenta a una serie de corrientes que contarvienen sus presupuestos, me parece bastante sugerente y revelador. Gran parte de lo que propone da luz sobre procesos históricos epidemiológicos en nuestro devenir. Por otro lado, me parece que asume demasiados supuestos, que asume sin suficiente evidencia. Pero su postura me gusta hasta para trabajarlo en mi proyecto. Es una buena referencia sobre la antropología de las enfermedades infecciosas.

Sesión 5. Nuevo ambiente urbano

Estas lecturas me hacen recordar la expanción del capitalismo en México y la creación de modelos geográficos para explicar esta transformación. En principio, las corrientes que ecplicaban el desarrollo rural urbano en tèrminos de centro y periferia. A principios del siglo XX, en el Distrito Federal (DF) existía un área perfectamente delimitada que se conocía como en Centro, lugar donde vivía la gente adinerada; y un área periférica conformada por pueblos y colonias nuevas de clase media o baja. Posteriormente, cuando el DF fue creciendo, la periferia fue creciendo de tal forma que las funciones del centro cambiaron y la gente adinerada se fue de ahí a ocupar lugares "exclusivos". En fin sin seguir ahondando en este proceso, lo que me interesa resaltar aqui es el hecho de que en la actualidad, sibien se identifica un àrea conocida y delimitada como Centro Histórico, no se sabe a ciencia cierta dónde termina El Centro de la ciudad. Actualmente El Centro es una gigantesca zona amorfa constituida por muchas colonias.
castells y Davis ponen de relieve un problema que si bien ha aquejado desde siempre a los Estados nacionales, actualmente se ha convertido en un problema que casi se antoja autónomo, no ya llamado problema, sino en un mundo, como bien apunta Davis, que tiene sus propias reglas. Lo anterior me lleva a recordar de nuevo, el cambio en las categorías de medición de la pobreza en México. Hasta el sexenio pasado la "pobreza extrema" había sido el estrato más en que se ubicaba y con el que se medía la forma de vida de la gente más pobre del país. Recuerdo que en 2000 eramos, según cifras oficiales, 40 millones de mexicanos, si bien algunos especialistas serios, señalaban que la pobreza extrema ya rebasaba la mitad de la población, mientras que había ya alrededor de 70 millones de pobres en el país. Cuando el presidente Fox trató de hacer una evaluación de la pobreza que hiciera quedar bien a su régimen poítico, se encontró con una realidad que había desbordado por mucho sus expectativas. Según expertos, los pobres extremos eran alrededor del 70% de la población y al menos el 80% vivía en la pobreza. Había entonces zonas del país en las que la pobreza extrama era más extrema. Estas categorías de medición de la pobreza empezaban a perder su capacidad explicativa para dar cuenta de las condiciones de vida de millones de mexicanos. Así que como estratégia mediática, el presidente Fox se sacó de la mangacuatro nuevas categorías de medición que dejan a un lado, como a la muñeca fea, el concepto de "extrema pobreza", que por lo demás sigue siendo utilizado de manera muy fácil e irresponsable.De pronto siento que nos encontramos en una etapa de transición, en la que conviven en nuestro país el cuarto y el tercer mundo, la pobreza extrema y la miseria (término que no ha sido acuñado por ser polìticamente incorrecto).
También me parece que el primero, el tercero y el cuarto mundo están ahía donde los regímenes capitalistas neoliberales continuen con una línea de desarrollo que ha probado su ineficacia, que continuen con ajustes estructurales y recomendaciones del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Es decir, ¿Dónde está específicamente ubicado el Primer mundo? Es también una masa amorfa que no tiene límites geográficos definidos, sino que se encuentra aquí y allá. Lo mismo pasa con el tercer y el cuarto mundo. De hecho, estos tres ámbitos de la riqueza y la pobreza, los ciudadanos de primera, de segunda y de tercera, la abundancia y la carencia, conviven juntos todos en el mismo espacio en casi todos los lugares del planeta.

Sesión 6. Ecología histórica y la relación del ser humano con la biósfera

En principio ambas lecturas se parecen demasiado. Dos experiencias de ecología histórica en las Américas. Al final, ambas lecturas dejan un sabor de boca más dulce y la esperanza de que no todo está perdido, de que hombre y naturaleza pueden convivir juntos, incluso con lo irracional que es el hombre con respectoa su trato con la naturaleza; de que aunque la naturaleza se cobre y degrademos los ecosistemas, a través de la construcción paulatina de una relación más racional, informada, despojada de viejos prejuicios académicos, sociales y por tanto históricos, hombre y naturaleza pueden interactuar por mucho tiempo más del que ahora pensamos.
Actualmente se ha creado una especie de psicosis mundial con respecto al calentamiento global, que se siente casi como primera llamada al apocalipsis y la cuál los medios de comunicación han contrubuido a crear. Uno termina sintiéndo la culpa de la humanidad en la espalda. Aunque esta situación ha traído algo bueno, y es que mucha gente que no tenía en cuenta que a la naturaleza se le debe cuidar, ahora levanta su bolsa de sabritas cuando va en la calle y la carga hasta que encuentra un bote de basura. Si bien no son mucho, sí creo que algunos somos los que nos hemos sumado a preocuparnos más por el medio ambiente.
Pero la principal enseñanza de estas lecturas ha sido la de derrumbar los prejuicios acerca de los lugares inmaculados, por los que hasta hace muy poco no había pasado la mano del hombre, y cuando ésta pasó, pasó a detruir lo inmaculado. Finalmente, es bueno descubrir que estos lugares han sido habitados por el hombre desde hace más de 10 mil años, que desde antes de la aparición de la agricultura, el hombre ya transformaba estos paisajes y los paisajes lo transformaban a él. Que siempre ha sido así. Que el hombre y los ecosistemas han guardado una relación mucho más estrecha de lo que habíamos pensado y que esta relación puede no ser tan catastrófica como nos lo están pintando. No obstante, no por eso habría que dormirnos en nuestros laureles, sino contribuir a la construcción de un conocimiento que nos permita trazas caminos más sanos para ambas entidades.

Sesión 7. Apropiación social del territorio

Leff hace una crítica a la racionalidad capitalista. La crisis ambiental a escala global, la pobreza, hacen evidente la irracionalidad ambiental de esta racionalidad económica. La racionalidad capitalista tiene una tendencia al gasto y a la exacerbación de muchas cosas.

Para el autor, la Racionalidad es un sistema de reglas con arreglo a fines o valores; mientras que la Cultura es el orden de lo real y lo simbólico, material y lo ideal.

Para Leff el desarrollo sustentable parte de la cultura pero la racionalidad capitalista lo ha mantenido marginado.

Hay una dimensión política del desarrollo y de esta racionalidad ambiental que puede generar oportunidades. En este sentido, la agroecología se plantea como una alternativa rentable o sustentable

La racionalidad ambiental debe incluir la cosmovisión, la organización del territorio, y la propiedad de la tierra

Leff define la "Entropía social como la expresión de un ser movido por un deseo insaciable, por el exuberante desgaste y la irremediable perdición de lo humano." p. 386

Cada vez más la conservación del territorio y la vuelta a "viejas" formas de producción, inundan el mundo y el quehacer de mucha gente.

Paradójicamente, estas viejas formas de racionalidad ambiental, son las nuevas formas de reapropiarse del espacio, de construirlo y reconstruirlo.